Miles de personas de distintos estados participarán este 17 de mayo en “Rededicate 250”, una gigantesca jornada de oración y alabanza en el National Mall de Washington, un evento impulsado por sectores conservadores y religiosos para celebrar los 250 años de la independencia estadounidense.

Estados Unidos se prepara para una de las concentraciones religiosas y patrióticas más grandes de los últimos años. El próximo 17 de mayo de 2026 se realizará en el National Mall de Washington D.C. el evento “Rededicate 250: A National Jubilee of Prayer, Praise & Thanksgiving”, una jornada masiva de oración, música y discursos organizada como parte de las actividades rumbo al aniversario número 250 de la independencia estadounidense.
El evento es promovido por la organización Freedom 250 y cuenta con respaldo de figuras políticas, líderes religiosos y sectores conservadores cercanos al presidente Donald Trump. La actividad busca reunir a ciudadanos de los 50 estados para “rededicar” el país bajo principios religiosos y con el lema “One Nation Under God”.
Entre los principales participantes aparecen el presidente de la Cámara de Representantes Mike Johnson, el secretario de Defensa Pete Hegseth, el evangelista Franklin Graham, el cardenal Timothy Dolan, el actor Jonathan Roumie, el obispo Robert Barron, la conferencista cristiana Sadie Robertson Huff, el pastor Jonathan Falwell y el escritor conservador Eric Metaxas.
La programación contempla oraciones nacionales, testimonios, alabanzas, presentaciones musicales y mensajes enfocados en la fe, patriotismo y el futuro de Estados Unidos. Los organizadores aseguraron que el encuentro se desarrollará desde las 8 de la mañana hasta las 7 de la noche frente al Capitolio y en escenarios instalados cerca del monumento a Washington.
El evento también ha generado controversia. Sectores críticos consideran que “Rededicate 250” promueve una visión nacionalista cristiana alineada políticamente con el trumpismo y excluye la diversidad religiosa del país. Algunos analistas y organizaciones han cuestionado la fuerte presencia de líderes evangélicos conservadores y figuras políticas republicanas dentro del programa oficial.
Medios estadounidenses reportan que la actividad coincide con el aniversario de una proclamación realizada en 1776 por el Congreso Continental durante la Revolución Americana, cuando se convocó a un día nacional de ayuno y oración. Los organizadores utilizan ese antecedente histórico como base simbólica para la celebración de este año.
Además del encuentro principal en Washington, iglesias y organizaciones religiosas de distintos estados planean transmisiones en vivo y actividades paralelas para sumarse a la jornada nacional de oración.
Algunos promotores del evento incluso aseguran que podría convertirse en una de las reuniones religiosas más grandes realizadas en Estados Unidos en las últimas cinco décadas.

