“No te inquietes si alguien se hace rico y aumenta el lujo de su casa, pues cuando muera no podrá llevarse nada, ni su lujo le seguirá al sepulcro”. Salmo 49:16-17 DHH
Empezando el año 2026 es un buen momento para ordenar nuestras prioridades y esclarecer nuestros Propósitos los cuales deben tener sentido eterno, es decir, no debemos de caer únicamente a trazarnos metas temporales, cortoplazistas y materiales.
Es un buen momento para tomarnos el tiempo y meditar en las cosas espirituales y poner nuestra mirada en las cosas de arriba. El salmista nos indica que por mucha prosperidad que podamos alcanzar, nada podremos llevarnos, ni el lujo nos seguirá al sepulcro.
El salmista continua diciendo: “Aunque se sienta feliz mientras vive, y la gente lo alabe por ser rico, llegará el día en que muera, y no volverá a ver la luz. El hombre no es eterno, por muy rico que sea”. Salmo 49:18-20.
Nos ilustra que por mucho éxito que podamos llegar a tener en el mundo visible, todo quedará y nada nos aprovecha. Por eso, debemos de mantener el enfoque en la verdadera riqueza de la vida: la presencia de Dios.
Citando a Pablo en su epístola a los Gálatas nos exhorta: “Vivan según el Espíritu”. 5,16. Y la exhortación a los Filipenses: “procuren que su manera de vivir esté de acuerdo con el evangelio de Cristo”. 1,27.
Cuando empezamos un año, siempre es un buen momento para replantearnos las metas y los objetivos. Te exhorto a que en tu Agenda 2026 dediques más tiempo:
1. Al cuidado de tu cuerpo: recuerda que es templo del Espíritu Santo y debemos cuidarlo mediante el ejercicio, la sana alimentación y el sueño adecuado.
2. Al cuidado de tu alma: cuida tu mente y tu emociones, trata de calibrarlas mediante la lectura contínua de la Palabra de Dios. Echa fuera el afán, la angustia y el estrés y toma el yugo del Señor que es más suave y ligero.
3. Al cuidado de tu espíritu: dedica tiempo a la adoración. En la intimidad con el Señor, tu espíritu se rejuvenecerá y recobrará fuerzas para conseguir propósitos eternos.
En este tiempo, reorganiza tu agenda y dedica tiempo sabiamente a las cosas verdaderamente importantes, como dice Pablo a los Colosenses 4,5: “compórtense sabiamente y aprovechen bien el tiempo”.
Oro en el nombre de Jesús para que tus metas estén alineadas a propósitos eternos y que tu tiempo esté diseñado sabiamente para que en espíritu, alma y cuerpo puedas agradar a nuestro Señor Jesús.

Liderazgo de nación
Por Dr. sergio madrazo
Mentor de líderes

