Iniciar el año con una conexión espiritual puede ser un poderoso impulso para enfrentar los desafíos y oportunidades que se avecinan. Para muchas personas, comenzar el año con Dios es una forma de renovar su fe, establecer metas espirituales y buscar guía y protección para el año que comienza.
Porque yo sé los planes que tengo para vosotros, dice el Señor, planes de bienestar y no de mal, para daros un futuro y una esperanza.” – Jeremías 29:11
Reflexión y oración
Comenzar el año con Dios puede implicar tomar tiempo para reflexionar sobre el año pasado, agradecer por las bendiciones recibidas y pedir perdón por los errores cometidos. La oración es una forma de conectar con Dios y buscar su guía y dirección para el año que comienza.
Establecer metas espirituales
Establecer metas espirituales para el año puede ayudar a enfocar la atención en lo que es verdaderamente importante. Algunas metas espirituales pueden incluir:
• Leer la Biblia o textos sagrados con regularidad
• Asistir a servicios de tu congregación con más frecuencia
• Practicar la meditación o la oración diaria
• Servir a otros en la comunidad
• Tiempos de alabanza y adoración
Buscar comunidad y apoyo
Comenzar el año con Dios también puede implicar buscar comunidad y apoyo en una iglesia o grupo espiritual. La conexión con otros que comparten valores y creencias en Jesús puede ser una fuente de inspiración y motivación para el año que comienza.
Conclusión
Comenzar el año con Dios es una forma de establecer un fundamento espiritual sólido para el año que comienza. Al reflexionar, orar, establecer metas espirituales y buscar comunidad y apoyo, puedes encontrar la guía y la fuerza que necesitas para enfrentar los desafíos y oportunidades que se avecinan.
Y recuerda lo que la palabra dice:
“Pues yo te sostengo de tu mano derecha: yo, el Señor tu Dios. Y te digo: “No tengas miedo, aquí estoy para ayudarte.”
Isaías 41:13 NTV

Columna Invitada
Por Pastor Aroon Medina
Pastor General de Iglesia El Reino de Dios.

