La soltería después de los 30

Por: Licda. Joice de Camarena Administradora de Empresas, Pastora Principal de Iglesia Misión Internacional Kairos sede Ciudad San Cristóbal A la luz de la Palabra, podemos ver que no todas las personas están predestinadas para casarse. Por lo que considero que hay dos grupos de solteros: •   Los que nunca se van a casar porque…

Por: Licda. Joice de Camarena

Administradora de Empresas, Pastora Principal de Iglesia Misión Internacional Kairos sede Ciudad San Cristóbal

A la luz de la Palabra, podemos ver que no todas las personas están predestinadas para casarse. Por lo que considero que hay dos grupos de solteros:

•   Los que nunca se van a casar porque es voluntad de Dios que se queden solteros y vivirán plenos y felices.

•   Los que sí anhelan casarse y formar una familia, pero aún no encuentran el amor.

Las mujeres que nunca han tenido el anhelo en su corazón de casarse, son las que se quedarán solteras. Esto es totalmente bíblico, no deberían ser criticadas ni juzgadas, simplemente han sido reservadas para no casarse y están dentro de la voluntad de Dios (1 Corintios 7:8-9).

Por otro lado, las mujeres que no tienen este don deberían anhelar casarse y así evitar el pecado de fornicación (1 Corintios 7:2). En este segundo grupo están las mujeres que anhelan casarse y están esperando el tiempo perfecto de Dios (Eclesiastés 3:11). Pero también están aquellas mujeres que, a lo mejor, tienen que arreglar ciertas áreas de sus vidas para estar listas y tener un buen matrimonio. Porque no siempre es voluntad de Dios que las mujeres estén solteras (Eclesiastés 4:9).

Te voy a mencionar algunas razones que considero pueden influir para que algunas sigan solteras:

Por ser poco sociables: muchas mujeres son lindas, pero su personalidad no es interesante porque son muy tímidas, no les gusta sociabilizar y eso hace que no puedan desarrollar una relación de amistad con alguien.

Por subestimar a los hombres: algunas se creen muy autosuficientes e independientes, sienten que no necesitan el apoyo de un hombre y ven a cualquier hombre como poca cosa para ellas. Piensan que merecen a alguien mejor y, de tanto escoger, se quedan solas, cuando esa no era la voluntad de Dios.

Por causa de la amargura: mujeres se han amargado por los fracasos que han tenido en su vida. Ya no confían en nadie y están siempre a la defensiva. Se justifican diciendo que todos pagan mal, pero no es eso, sino que su corazón aún no ha sanado sus heridas.

Por causa de su mal carácter y temperamento: no saben controlar sus emociones. Su conducta, actitudes y forma de pensar generan inseguridad en su pareja.

Por su rebeldía: hay mujeres muy liberales, con una vida desordenada y sin límites. Eso no atrae a un hombre serio y con principios, ni inspira a tomar formalidad con ellas.

Por el afán: algunas mujeres, por la desesperación de casarse, no rompen con relaciones tóxicas que no tienen futuro. Así, dejan sus mejores años en relaciones sin fruto, y eso no es la voluntad de Dios.

Si estás esperando el tiempo perfecto de Dios, no te desesperes, ¡tu tiempo vendrá! Pero pídele al Espíritu Santo que te muestre las áreas en las cuales aún tienes que trabajar y necesitas rendir al Señor para poder disfrutar de un matrimonio conforme a la Palabra de Dios.

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