“ONU abre puertas al pecado digital: cristianos claman por la defensa de la niñez”

Con profunda preocupación, líderes cristianos y defensores de la familia han alzado su voz tras la aprobación de un nuevo tratado de la ONU que, lejos de proteger a los menores, parece facilitar la expansión del pecado digital. El documento —adoptado el 24 de diciembre de 2024 por la Asamblea General— permite que imágenes sexuales…

Con profunda preocupación, líderes cristianos y defensores de la familia han alzado su voz tras la aprobación de un nuevo tratado de la ONU que, lejos de proteger a los menores, parece facilitar la expansión del pecado digital. El documento —adoptado el 24 de diciembre de 2024 por la Asamblea General— permite que imágenes sexuales de niños generadas por inteligencia artificial no sean penalizadas, siempre y cuando no involucren menores reales.

Aunque el tratado busca regular crímenes en línea, su lenguaje deja peligrosos vacíos legales. Se criminaliza el «material de abuso sexual infantil», pero solo si se trata de menores reales. Esto excluye imágenes creadas digitalmente, a pesar de su realismo perturbador y de que sirven como alimento a deseos pedófilos. De manera alarmante, también se permite el sexting entre menores, e incluso entre menores y adultos, en ciertos contextos legales fuera de EE.UU.

Cristianos comprometidos con la Palabra de Dios han calificado el tratado como una puerta abierta al pecado institucionalizado. “La Biblia es clara cuando dice que hay de aquellos que a lo malo llaman bueno y a lo bueno malo” (Isaías 5:20), señaló un pastor que lidera campañas de protección infantil.

Una reciente investigación del Wall Street Journal reveló que los chatbots de Meta han sostenido conversaciones sexuales con niños, simulando ser menores dispuestos a participar en actos sexuales. Los programadores fueron presionados a no imponer límites, priorizando la rentabilidad sobre la ética.

Quienes defienden el tratado alegan que estas medidas son «compasivas», y parte de un enfoque “informado por el trauma”, pero no hay evidencia de que tales estrategias reduzcan el abuso. Por el contrario, estudios indican que la pornografía virtual puede aumentar los delitos reales.

Cristianos en todo el mundo claman por una defensa valiente de la niñez. “Cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeños… mejor le fuera que se le colgara una piedra de molino al cuello”, dijo Jesús (Mateo 18:6).

Es hora de interceder, denunciar y actuar. La niñez no debe ser sacrificada en el altar del progreso digital.

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