Nigeria se ha convertido en el país más letal del mundo para los seguidores de Cristo. Entre 2022 y 2024, al menos 10,000 cristianos han sido asesinados por causa de su fe, en lo que expertos ya consideran uno de los genocidios religiosos más silenciados del planeta. Así lo denuncia la Lista Roja 2025 de Global Christian Relief, organización internacional dedicada a documentar la persecución cristiana.

Los ataques, impulsados por grupos radicales islámicos como Boko Haram y pastores extremistas fulani, se concentran principalmente en el norte del país, donde se impone la sharía —una ley islámica que niega toda libertad de culto. Ahí, en aldeas remotas y olvidadas por el gobierno, miles de cristianos han sido secuestrados, mutilados, ejecutados o desplazados solo por confesar el Nombre sobre todo nombre: Jesucristo.
La situación se agrava día a día. El pasado martes, dos religiosas católicas de las Hermanas del Inmaculado Corazón de María fueron secuestradas tras asistir a una reunión pastoral. Su paradero aún se desconoce. La violencia se expande ahora también hacia el sur del país, tradicionalmente cristiano, arrastrada por los desplazamientos armados de grupos radicales.

“El sufrimiento de la Iglesia en Nigeria no tiene parangón”, advierte el informe. “A pesar de las promesas del gobierno, la persecución no disminuye. Al contrario, se intensifica mientras el mundo guarda silencio”.
El reporte también señala que otros países africanos como la República Democrática del Congo, Mozambique y Etiopía ocupan los siguientes puestos en esta triste lista. Incluso naciones como Rusia, China e India presentan alarmantes niveles de hostilidad: miles de iglesias han sido destruidas y miles de creyentes han sido encarcelados o atacados.
Sin embargo, en medio de tanta oscuridad, la fe no se apaga. Brian Orme, director de Global Christian Relief, declaró: “Incluso en las circunstancias más oscuras, la Iglesia no solo sobrevive, sino que se fortalece. Millones siguen a Jesús sabiendo los riesgos que enfrentan”.
Mientras la Casa Blanca se ha negado reiteradamente a incluir a Nigeria en su lista de países con persecución religiosa activa, los cristianos de todo el mundo elevan sus oraciones. Hoy, más que nunca, el Cuerpo de Cristo clama por justicia y protección para nuestros hermanos en la fe.
“Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos” (Mateo 5:10).