EL EJEMPLO DE JOCABED

En el corazón de Dios ha estado siempre la gran tarea que toda madre realiza impactando la vida de sus hijos. Dios llena el corazón de una madre de amor, compañerismo y comprensión. Un buen hijo no nace de la noche a la mañana es necesario darle el seguimiento y esto cuesta, pero tiene una…

En el corazón de Dios ha estado siempre la gran tarea que toda madre realiza impactando la vida de sus hijos. Dios llena el corazón de una madre de amor, compañerismo y comprensión. Un buen hijo no nace de la noche a la mañana es necesario darle el seguimiento y esto cuesta, pero tiene una gran recompensa.

Tenemos que dedicar un tiempo para instruirle, enseñarle y dirigirle con la ayuda de Dios.

Dios ha utilizado a las mujeres para hacer grandes cosas no importando su condición social, académica y financiera, podemos notarlo en esta gran mujer llena de fe y de esperanza, Jocabed, la madre de Moisés. Ella decide preservar la vida de su hijo durante 3 meses y no tiene miedo del edicto del Faraón, cuando ya no lo pudo seguir ocultando, preparó una cesta de papiro, le puso brea y asfalto, fue a dejar la cesta al río y allí metió al niño.

Dios siempre provee los recursos para cualquier necesidad pues Él sabe que amamos a nuestros hijos. Fue encontrado por la hija del Faraón, y María su hermana, le ofrece ayuda para que una nodriza lo cuidara y era su propia madre ¡esto es asombroso y maravilloso! Así es como Jocabed tuvo por cinco años a su hijo, el tiempo necesario para instruirlo en los caminos de Dios y enseñarle quién es él.

Notemos la fe de esta madre, su dependencia de Dios y no de las circunstancias negativas, su fe crecía sin temor, ella fue un instrumento de bendición y el canal que Dios utilizó para instruir a Moisés, un acto grande de fe y esto agradó a Dios, porque sin fe es imposible agradar a Dios. Ella sabía que algo grande tenía este hijo y que Dios lo iba a usar. Una mujer que nos enseña valentía, sabiduría, creatividad, esperanza y fe.

Querida mujer quizá no ha logrado todo lo que desea para sus hijos, no se desanime, nunca es tarde para clamar al Dios todo poderoso, entréguelos en las manos de Dios. ¿Habrá algo imposible para Dios? ¡No se rinda, confíe!, tome decisiones firmes, actúe en las fuerzas de Dios.

Dejemos que Dios haga lo mejor de lo mejor en esos tesoros que Él nos ha confiado. Usted puede, Dios está de su parte y le guiará, los protegerá y los cubrirá con sus alas de amor.

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