Construir una cultura de vida desde el hogar

La Constitución Política de la República de Guatemala protege la vida desde su concepción y garantiza el derecho a la familia como un derecho humano social desde el 31 de mayo de 1985, fecha en que se promulgó nuestra ley suprema del ordenamiento jurídico guatemalteco.

Columna Invitada | Dr. Sergio Madrazo – LIDERAZGO DE NACIÓN

Él hará que los padres se reconcilien con sus hijos y los hijos con sus padres. Malaquías 4,6 NVI

La Constitución Política de la República de Guatemala protege la vida desde su concepción y garantiza el derecho a la familia como un derecho humano social desde el 31 de mayo de 1985, fecha en que se promulgó nuestra ley suprema del ordenamiento jurídico guatemalteco.

Han transcurrido 40 años y la protección constitucional sigue dando respaldo a los valores conservadores de los guatemaltecos. Sin embargo, para generar una Cultura de Vida y Familia es necesario e indispensable que además del aspecto legal estatal y constitucional, se active la matriz verdadera de un Estado que respeta la Vida y la Familia, que es el aspecto social.

El aspecto social involucra primordialmente tres actores relevantes e influyentes: el hogar, la iglesia y la escuela.

1. El Hogar: además de contar con una normativa que proteja la vida y la familia, debemos fortalecer los hogares para su funcionalidad, incentivar la paternidad responsable, educar en valores y principios y formarles una identidad sólida y consistente con base a nuestras creencias. Aquí, los Padres, tienen la responsabilidad a priori de echar los cimientos de una Cultura que respete la vida y que valore la vida. 

2. La Iglesia: todos los miembros de una familia, empiezan su vida social en un entorno dominical donde la alabanza y la predicación son fortaleza de la atmósfera donde desde niños nos empezamos a relacionar.  En este entorno, son los Pastores quienes tienen el llamado y la responsabilidad de fortalecer las creencias que fomenten un sistema de valores donde la vida y la familia sigan los diseños de Dios.

3. La Escuela: en esta tercera capa social son los Maestros, quienes tienen la oportunidad y el compromiso de solidificar la identidad, las creencias, las convicciones de aquellos que en el futuro serán la base de una sociedad que incida para bien en nuestra Nación. 

De tal forma, que el hogar, la iglesia y la escuela tienen la oportunidad, la responsabilidad y el compromiso de formar ciudadanos que generen una Cultura donde la Vida y la Familia tengan la relevancia que se necesita tener en una Nación como la nuestra y de esa forma ver materializada la protección legal y constitucional de nuestro ordenamiento jurídico. Caso contrario, aún contando con el respaldo legal, habremos fracasado generando una Cultura donde la vida y la familia no se maximicen aprovechando la protección legal.

Oro en el nombre de Jesús que en nuestra Nación, la Cultura genuina por la Vida y la Familia se construya desde los actores más importantes de un país: el hogar, la iglesia y la escuela.

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