la visión legislativa del presidente del Frente Parlamentario por la Vida y la Familia
En el marco de la conmemoración del Día Nacional por la Vida y la Familia, celebrado cada 09 de marzo en Guatemala, Periódico La Palabra sostuvo una conversación exclusiva con el congresista César Amézquita del Valle, actual presidente del Frente Parlamentario por la Vida y la Familia del Congreso de la República para el período 2024-2028.

Reconocido por su postura abiertamente provida, Amézquita ha promovido diversas iniciativas legislativas de orientación conservadora dirigidas a fortalecer la institución familiar y a proteger la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural. Entre ellas destaca la Iniciativa de Ley 6473, Ley para la Conservación Integral de la Sociedad, presentada en noviembre de 2024 y posteriormente socializada con líderes religiosos y representantes de la sociedad civil.
La propuesta busca establecer un marco jurídico que refuerce la protección de la vida desde la concepción y de la familia tradicional como bases fundamentales del desarrollo social, en concordancia con la Constitución Política de la República de Guatemala y con instrumentos internacionales de derechos humanos.
En esta entrevista exclusiva, el legislador comparte su visión sobre la defensa de la vida, el papel de la familia en la sociedad y los alcances de la iniciativa que actualmente impulsa en el Congreso.
Entrevista
Periódico La Palabra (LP): Diputado Amézquita, ¿qué significado tiene para usted la conmemoración del Día Nacional por la Vida y la Familia?
César Amézquita (CA): Es una fecha que reafirma nuestro compromiso como nación de proteger la vida desde la concepción y fortalecer la familia como núcleo esencial de la sociedad. Nuestra Constitución establece que el fin supremo del Estado es la realización del bien común, lo cual implica garantizar la vida, la libertad, la justicia, la seguridad, la paz y el desarrollo integral de la persona.
LP: Usted se ha manifestado abiertamente como diputado provida. ¿Qué lo impulsó a asumir esta postura?
CA: La vida es el derecho más fundamental de todos los derechos humanos. Sin vida, ningún otro derecho puede ejercerse. Además, la familia es el pilar sobre el cual se construye la sociedad. En ella se transmiten valores, se fortalecen los vínculos afectivos y se cultivan virtudes que sostienen el tejido social. Por eso considero irrenunciable defender la vida en todas sus etapas y proteger la familia como institución.
LP: En noviembre de 2024 usted presentó la iniciativa de ley 6473, conocida como Ley para la Conservación Integral de la Sociedad. ¿Cuál es su objetivo principal?
CA: Esta iniciativa busca establecer un marco jurídico sólido que reconozca y proteja los derechos fundamentales de la vida y la familia en Guatemala. La propuesta pretende garantizar el respeto a la vida humana en todas sus etapas, fortalecer el matrimonio entre hombre y mujer, defender la libertad de conciencia y de expresión, y reconocer el derecho de los padres a orientar a sus hijos en temas relacionados con la sexualidad. Asimismo, busca evitar el adoctrinamiento en centros educativos fuera de los valores familiares y espirituales.
LP: El 14 de noviembre de 2024 usted socializó esta iniciativa con representantes religiosos y de la sociedad civil. ¿Qué aspectos destacó en esa presentación?
CA: En ese tiempo tuve la oportunidad de compartir los alcances de la iniciativa con líderes religiosos y representantes de la sociedad civil. En ese espacio expliqué que esta propuesta no busca generar choques ideológicos, sino promover la valoración de la vida, especialmente la de los niños y la de las mujeres.
Los líderes presentes coincidieron en que la iniciativa reconoce a la familia como la célula fundamental de la sociedad y fortalece la protección de la vida. Además, la normativa contempla sanciones más rigurosas para quienes promuevan o practiquen el aborto, estableciendo penas de prisión de cuatro a ocho años y multas que oscilan entre los 100 mil y 200 mil quetzales. También propone que el Ministerio de Educación desarrolle programas de sensibilización sobre los derechos del no nacido en todos los niveles educativos, tanto públicos como privados.

LP: ¿Qué fundamentos legales respaldan esta propuesta?
CA: La Constitución guatemalteca protege la vida y la familia en varios de sus artículos, particularmente el 1, 3, 4, 47 y 51. En el ámbito internacional, contamos con instrumentos como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, cuyo artículo 23 reconoce a la familia como elemento natural y fundamental de la sociedad; la Convención Americana sobre Derechos Humanos —conocida como Pacto de San José— que en su artículo 17 establece la protección de la familia por parte del Estado; y la Convención sobre los Derechos del Niño, que garantiza la protección frente a injerencias arbitrarias en la vida familiar.
Asimismo, la Resolución 35/13 del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas reafirma que la familia debe recibir la protección y la asistencia necesarias para cumplir sus responsabilidades dentro de la sociedad.
LP: Sabemos que su participación en este debate también ha tenido proyección internacional. ¿Cómo fue su experiencia en el Foro Iberoamericano por la Vida y la Familia en Uruguay?
CA: Fue una experiencia muy enriquecedora. En 2025 tuve el honor de ser invitado como participante especial al Foro Iberoamericano por la Vida y la Familia, realizado en Uruguay. Allí coincidimos legisladores, académicos y representantes de organizaciones civiles de distintos países de Iberoamérica para dialogar sobre políticas públicas orientadas a la protección de la vida y al fortalecimiento de la familia.
Estos espacios permiten intercambiar experiencias legislativas, analizar los desafíos comunes que enfrentan nuestras sociedades y promover una cooperación regional basada en el respeto a la dignidad humana.
LP: Usted también ha destacado la importancia de la paternidad responsable. ¿Qué papel juega en este marco?
CA: La paternidad responsable permite equilibrar las responsabilidades domésticas, ampliar las oportunidades de desarrollo personal para las madres y mejorar las condiciones económicas de los hogares. Además, fortalece la identidad del padre más allá del rol tradicional de proveedor.
Promover políticas de paternidad activa contribuye a prevenir la violencia intrafamiliar, lo cual fortalece las familias y, en consecuencia, las bases de una sociedad más estable.
LP: ¿Qué impacto espera que tenga la aprobación de esta iniciativa de ley en la sociedad guatemalteca?
CA: Su aprobación representaría un paso importante hacia la construcción de una sociedad más solidaria, donde cada persona sea reconocida en su dignidad intrínseca y donde la familia sea valorada como el pilar fundamental del desarrollo humano y social.
La defensa y promoción de la vida y la familia no es únicamente responsabilidad del Estado o de los partidos políticos. Es una tarea que involucra a toda la sociedad. Solo mediante el trabajo conjunto de todos los actores sociales podremos garantizar el bienestar y el desarrollo integral de las personas en Guatemala.
La conversación con el diputado César Amézquita del Valle evidencia que dentro del legislativo hay personas que tienen un firme compromiso con la defensa de la vida y el fortalecimiento de la familia como fundamentos del desarrollo social. Su propuesta legislativa, la Iniciativa de Ley 6473, busca consolidar un marco jurídico que refuerce estos principios dentro del ordenamiento legal guatemalteco.
Mientras el debate continúa en el ámbito legislativo y social, la iniciativa plantea una discusión de fondo sobre los valores que deben orientar las políticas públicas y el papel que la familia y la protección de la vida ocupan en el futuro del país.

