Hamás aceptaría tregua temporal

Informes en Medio Oriente apuntan a que Hamás habría aceptado una propuesta de alto al fuego por 60 días, que incluiría liberación de rehenes y prisioneros. Netanyahu mantiene postura cautelosa, mientras Israel continúa presionando militarmente sobre Gaza.

Informes en Medio Oriente apuntan a que Hamás habría aceptado una propuesta de alto al fuego por 60 días, que incluiría liberación de rehenes y prisioneros. Netanyahu mantiene postura cautelosa, mientras Israel continúa presionando militarmente sobre Gaza.

En lo que podría marcar un cambio significativo en el desarrollo de la guerra en Gaza, medios regionales reportaron que Hamás ha dado señales de aceptar una propuesta de alto al fuego de 60 días, junto con un acuerdo de intercambio de rehenes y prisioneros. La noticia, confirmada por funcionarios de Qatar y Egipto, llegó en un momento en que las fuerzas israelíes intensifican su presión militar sobre la ciudad de Gaza.

El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, Eyal Zamir, describió esta posible aceptación como “un punto de inflexión en la guerra”. Sin embargo, el primer ministro Benjamin Netanyahu no ha mostrado entusiasmo. En declaraciones recientes, dijo estar a la espera de más confirmación sobre la seriedad de la propuesta, mientras mantenía la ofensiva en curso: “Al igual que ustedes, escucho los informes de los medios. Lo que queda claro es que Hamás está bajo una enorme presión”.

La propuesta, según mediadores qataríes y egipcios, prevé una tregua de dos meses, el regreso de diez rehenes israelíes vivos a cambio de 200 prisioneros palestinos con condenas largas, y la devolución de cadáveres de rehenes a cambio de restos de palestinos. Además, plantea la suspensión temporal de operaciones militares y la creación de un comité para administrar Gaza, un punto sensible para Israel.

El ministro de Defensa, Israel Katz, reconoció que la nueva disposición de Hamás responde al temor de una inminente ofensiva terrestre israelí: “Después de semanas sin discutir ningún acuerdo, ahora están sobre la mesa. La razón es clara: temen nuestra seria intención de ocupar Gaza”.

La propuesta se asemeja a un plan previo impulsado por el enviado estadounidense Steve Witkoff, que fracasó meses atrás. A pesar de las diferencias, diplomáticos insisten en que la presión internacional ha empujado a Hamás a considerar concesiones que antes había rechazado.

En Estados Unidos, el expresidente Donald Trump expresó escepticismo y endureció su postura en redes sociales: “El regreso de los rehenes solo sucederá cuando Hamás sea destruido. Cuanto antes pase, mayor será el éxito”.

En paralelo, la presión también se acumula sobre Netanyahu. Dentro de Israel, crecen las protestas que exigen poner fin a la guerra y traer de vuelta a los rehenes. Una nueva manifestación masiva está programada este fin de semana en Tel Aviv, reflejo de una sociedad cansada del conflicto y desconfiada de la estrategia oficial.

Mientras los diplomáticos mueven sus fichas, y Hamás parece retroceder frente al asedio militar, la incógnita sigue siendo si Netanyahu permitirá que la ventana de negociación se abra realmente o si optará por continuar la ofensiva hasta controlar Gaza.

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