Estados Unidos vive un despertar: 2.100 bautizos en un solo día

Las imágenes de miles de creyentes entrando al mar en Pirates Cove, Newport Beach, California, han dado la vuelta al mundo. En un solo día, más de 2.100 personas fueron bautizadas públicamente, un hecho que muchos consideran evidencia de un despertar espiritual sin precedentes en Estados Unidos. El evento, organizado por Harvest Christian Fellowship y…

Las imágenes de miles de creyentes entrando al mar en Pirates Cove, Newport Beach, California, han dado la vuelta al mundo. En un solo día, más de 2.100 personas fueron bautizadas públicamente, un hecho que muchos consideran evidencia de un despertar espiritual sin precedentes en Estados Unidos.

El evento, organizado por Harvest Christian Fellowship y liderado por el pastor Greg Laurie, marcó el 3.er Bautismo Anual de la Revolución de Jesús. “¡Bautizamos a 2.100 personas en un solo día! Si sumamos los últimos tres años, alcanzamos ya las 8.600 personas que han decidido seguir a Cristo”, expresó Laurie con emoción.

Este avivamiento no es aislado. El pastor informó que en los últimos 24 meses han bautizado a más de 10.000 personas. Un número que supera las expectativas incluso comparado con la Revolución de Jesús de las décadas de 1960 y 1970, a la que Laurie mismo se refiere como el precedente más cercano de lo que hoy ocurre.

El impacto se ha extendido a eventos masivos como la Cruzada de la Cosecha en el Angel Stadium de Anaheim, donde más de 45.000 personas asistieron presencialmente y otras 200.000 participaron en línea. Esa noche, más de 6.500 decidieron entregar sus vidas a Jesucristo.

Pero los números no se limitan a grandes reuniones. En febrero, durante un servicio regular en Riverside, más de 300 personas respondieron al llamado de fe tras una breve invitación al evangelio. Laurie resumió este fenómeno con palabras sencillas: “La gente está buscando. Tiene hambre de verdad. Solo necesitan a alguien que los guíe hacia Jesús”.

Con más de cinco décadas de ministerio y cuatro campus en California y Hawái, Laurie insiste en que lo que ocurre es más que un movimiento pasajero: es una señal de que Dios está obrando poderosamente en Estados Unidos.

es_ESSpanish