Redacción La Palabra |
El pastor Jack Hibbs lanza una fuerte advertencia ante el avance del Proyecto de Ley AB 495, que podría otorgar a adultos no familiares autoridad médica sobre menores sin el consentimiento de sus padres.

California se encuentra nuevamente en el centro del debate nacional, esta vez por un controvertido proyecto legislativo que, según denuncian líderes cristianos, amenaza directamente la autoridad de los padres sobre sus propios hijos.
El pastor Jack Hibbs, conocido predicador de Calvary Chapel Chino Hills, advirtió públicamente a sus miles de feligreses: “Empaquen y salgan del estado” si se aprueba la AB 495, una propuesta que permitiría a adultos sin vínculo parental asumir decisiones médicas por menores con una simple declaración jurada.
“Tienen que correr con sus hijos. Tienen que irse. Tienen que protegerlos”, expresó con firmeza durante una reciente prédica.
La propuesta, impulsada por la asambleísta demócrata Celeste Rodríguez, busca –según sus defensores– proteger a niños de familias inmigrantes ante posibles detenciones migratorias de sus padres. Sin embargo, los críticos, incluyendo a Hibbs, denuncian que la ley abre la puerta a una peligrosa intromisión estatal en la familia, donde cualquier adulto con una supuesta relación de “mentor” podría tomar decisiones médicas y escolares sin notificar a los padres.

El proyecto no exige firmas ni aval judicial, solo una declaración en la que el cuidador asegure haber intentado contactar a los padres sin éxito. No se requiere comprobación ni verificación por parte de ninguna autoridad.
“Estamos en esta situación porque los cristianos han dejado de participar en lo político. El mal siempre llena el vacío”, recordó Hibbs citando Mateo 12:43-45.
El pastor, que ha sido criticado por sus posturas políticas abiertas a favor del Partido Republicano, señaló que leyes como ésta reflejan el resultado de una sociedad que ha desplazado a Dios de la esfera pública.
Aunque el texto de la AB 495 aclara que la custodia legal no se transfiere al cuidador, otorga facultades que van desde autorizar vacunas hasta exámenes médicos, sin que los padres puedan objetar de forma inmediata.
Para muchos cristianos, la AB 495 es vista como una amenaza directa al diseño de Dios para la familia, y representa un nuevo capítulo en la lucha espiritual por los corazones y las mentes de las próximas generaciones.