INTERNACIONAL | 25 DE SEPTIEMBRE DE 2026
Más de 140 mil firmas fueron reunidas por la organización CitizenGO mediante una petición dirigida a funcionarios de Estados Unidos y a la delegación de ese país ante Naciones Unidas, en medio del proceso internacional para elaborar una futura convención sobre la prevención y el castigo de los crímenes de lesa humanidad.
La petición solicita que Estados Unidos defienda la permanencia de una definición de “género” basada en el lenguaje utilizado en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, y que se oponga a la incorporación de términos que, según los promotores de la iniciativa, podrían generar incertidumbre jurídica.

La campaña pide específicamente la intervención del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y del embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, para que la delegación estadounidense plantee estas posiciones durante las negociaciones internacionales. El proceso al que hace referencia la petición se encuentra actualmente en desarrollo.
Naciones Unidas estableció un Comité Preparatorio para avanzar hacia una conferencia diplomática encargada de elaborar y concluir un instrumento jurídicamente vinculante sobre la prevención y el castigo de los crímenes de lesa humanidad. La primera sesión del comité se realizó del 19 al 30 de enero de 2026, mientras que una segunda sesión está programada para abril de 2027.
La conferencia diplomática está prevista para celebrarse en Naciones Unidas durante 2028 y 2029, con el objetivo de trabajar sobre un texto que posteriormente pueda convertirse en un instrumento internacional jurídicamente vinculante. ¿QUÉ PLANTEA LA PETICIÓN? Según la información publicada por Evangélico Digital, CitizenGO sostiene que el texto actualmente en discusión podría modificar la manera en que se utiliza el concepto de “género” dentro del futuro instrumento internacional.
La organización pide que se mantenga como referencia la definición contenida en el artículo 7.3 del Estatuto de Roma, que establece que el término “género” se refiere a los dos sexos, masculino y femenino, dentro del contexto de la sociedad. Sin embargo, el alcance de esa disposición tiene elementos adicionales.
La propia Oficina del Fiscal de la Corte Penal Internacional explica que la definición contempla también construcciones sociales y criterios utilizados para definir la masculinidad y feminidad, incluidos roles, comportamientos, actividades y atributos.
La oficina señala además que, en ese contexto, el concepto está relacionado con orientación sexual, identidad de género y expresión de género. La petición de CitizenGO también plantea oposición a expresiones como “apartheid de género” y determinadas referencias a violencia sexual o reproductiva, argumentando que deberían existir definiciones jurídicas precisas antes de incorporarlas a un tratado internacional.

EL PROCESO DE LA ONU TODAVÍA NO HA CONCLUIDO
La discusión forma parte de un proceso mucho más amplio. Naciones Unidas explica que actualmente no existe un tratado internacional específico sobre crímenes de lesa humanidad, a diferencia de instrumentos como la Convención contra el Genocidio y las normas internacionales sobre crímenes de guerra. Por ello, la Asamblea General decidió avanzar hacia la elaboración de una convención específica.
El proyecto parte de los trabajos realizados durante años por la Comisión de Derecho Internacional, que aprobó en 2019 un conjunto de proyectos de artículos sobre prevención y castigo de los crímenes de lesa humanidad. La futura convención aún se encuentra en fase de negociación y no constituye un tratado internacional vigente. Los gobiernos pueden presentar propuestas y modificaciones que serán incorporadas al proceso de discusión antes de la conferencia diplomática prevista para los próximos años.
Naciones Unidas informó que los Estados fueron invitados a presentar propuestas de enmienda durante 2026 para preparar el texto que servirá de base para las siguientes negociaciones.
ESTADOS UNIDOS Y EL ESTATUTO DE ROMA
Otro elemento señalado en la petición es la relación de Estados Unidos con el Estatuto de Roma. Estados Unidos firmó el tratado en el año 2000, pero nunca lo ratificó. Posteriormente, en 2002, la administración de George W. Bush retiró formalmente la firma estadounidense.
El Estatuto de Roma, adoptado en 1998, establece el marco jurídico de la Corte Penal Internacional y contempla dentro de los crímenes de lesa humanidad actos como asesinato, exterminio, esclavitud, deportación o traslado forzoso, tortura, determinadas formas graves de violencia sexual y persecución, entre otros.
El debate actual, por lo tanto, no implica todavía la aprobación de una nueva definición internacional definitiva. Las negociaciones continúan y los Estados participantes deberán discutir el contenido del futuro instrumento antes de que pueda alcanzarse un acuerdo.
La campaña de CitizenGO se suma así al debate internacional sobre el contenido que deberá tener la futura convención de Naciones Unidas. Según la organización, las más de 140 mil firmas buscan presionar a la delegación estadounidense para que defienda determinadas formulaciones jurídicas durante las negociaciones.
